El ciclo de la vida a través de las emociones

- Psicología, Reflexiones, ideas y obsesiones varias - 

Ser Persona Altamente Sensible y gestionar la hiperactivación 





Uno de los inconvenientes de ser una Persona con Alta Sensibilidad (PAS) es el hecho de llegar con más facilidad que los demás a un punto elevado de hiperactivación, de sentir que todo lo que estás sintiendo te supera y ya no puedes reaccionar de una forma efectiva.


Al igual que el dolor físico nos protege de seguir exponiéndonos a lo que nos está destruyendo el cuerpo o incluso nos puede costar la vida, la sensación de sobre-estimulación nos protege de seguir manteniendo un ritmo o una exposición excesiva a situaciones que nos son adversas, a momentos de excesiva estimulación para nosotros.


Así pues, el aspecto de nuestra personalidad que vivimos como negativo en realidad es nuestra protección ante el exceso de estimulación de una situación que tenemos que parar, es como nuestra señal de alarma particular.


Visto así, queda claro que le tenemos que hacer caso y parar, ¿verdad? 


Podemos estar hablando de una situación concreta que nos es demasiado estresante (como un concierto con demasiada gente y ruido que se alarga de madrugada, una discusión con alguien que toma tintes demasiado agresivo o haber dormido muy poco una noche) o de una temporada, unos días o semanas en los que no hemos podido cuidarnos, descansar y protegernos como es debido y que se ha alargado en el tiempo (exceso de trabajo que provoca estrés, una enfermedad larga o problemas con alguien cercano).


En cualquiera de los dos casos, notaremos algunas señales que nos harán darnos cuenta del hecho de estar sobre-estimulados: es muy importante aprender a leer las señales de esta hiperactivación, conocer las propias reacciones y saber identificarlas como lo que son, mensajes internos que nos indican que hay algo que nos está afectando demasiado y tenemos que hacer algo al respecto. 

 



Pero, ¿cuáles son estas señales?

Algunos ejemplos de hiperactivación pueden ser:





Cuando estamos sometidos a algún tipo de situación estresante para nosotros (y recordemos que no hay un punto de inflexión universal; cada uno de nosotros tiene un nivel de tolerancia único y diferenciado) aparecen alguna de estas manifestaciones físicas o emocionales que hemos descrito.



Este es el momento, pues, de hacer algo, de parar o alejarnos de la situación. 



A veces simplemente es cuestión de distanciarnos del contexto que nos estresa; quizás ya ha llegado la hora de finalizar una cena, terminar o posponer una conversación que nos incomoda o bajar el ritmo de trabajo o estudios. Otras veces, sin embargo, no está en nuestras manos poner punto final a la situación y tenemos que seguir aguantando, como cuando uno está acompañando alguien con una larga enfermedad o tiene un hijo con problemas. En ambos casos, sin embargo, es nuestra responsabilidad cuidar e intentar encontrar la manera de recuperar las fuerzas que estamos perdiendo, proporcionarnos lo que necesitamos para volver a estar en forma en breve. 


Por eso he pensado en algunas ideas que pueden ayudarte a coger fuerzas para salir de su sobre-estimulación y recuperar tu estado normal algo más rápidamente: 



  • Identifica y hazte consciente de las señales en tu cuerpo que te indican que algo no va bien.


  • Utiliza la respiración para calmarte.


  • Utiliza algún juego cognitivo para distraer tu atención y estar más presente en el entorno físico.


  • Busca espacios abiertos.



  • Expresa lo que sientes de forma creativa: pintura, escritura, etc. 



Recuerda que la sensación de saturación, de que ya tienes bastante, es algo que te protege y que necesitas para pasar a la acción y salir de una situación que no te es favorable. No es una buena idea seguir forzando y exponerse en exceso a lo que te acabará haciendo daño.


Anna Romeu, colegiada nº 11336 del COPC

Presidenta Emergencias del COPC y representante Española en EFPA Crisis & Disaster División

Especializada en Educación Emocional, Terapias y Formaciones



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    Por Anna Romeu Mateu 13 de febrero de 2026
    Cada vez hay más personas que descubren que viven con un rasgo de personalidad llamado Alta Sensibilidad . Un rasgo que no es ningún diagnóstico, pero que puede influir profundamente en la forma en que percibimos el mundo, las relaciones e incluso nuestra salud emocional. Una de las primeras cosas que exploramos es lo que llamo “Las cuatro tareas de las personas con Alta Sensibilidad (PAS)”, un recorrido que muchas personas realizan cuando descubren este rasgo: 1. Aceptar el rasgo y obtener toda la información posible sobre él. 2. Reescribir la propia vida desde esta nueva mirada. 3. Adaptar la vida actual a la propia manera de ser, equilibrando necesidades internas con las demandas externas. 4. Buscar conexiones auténticas, crear red con personas afines y sentirse comprendido. Este proceso no solo es útil para quienes tienen este rasgo, sino también para todas las personas que conviven, trabajan o quieren a alguien con Alta Sensibilidad. En uno de los últimos talleres de la Comunidad PAS nos centramos en trabajar especialmente dos aspectos: Cómo nos afectan las etiquetas sociales, tanto si son positivas como negativas. Y cómo encontrar una respuesta clara ante situaciones que nos han herido, sin necesidad de justificar constantemente nuestra forma de ser. Una de las frases que más resonó aquel día fue: “Soy sensible, sí. ¿Y qué?” Una afirmación que rompe estigmas e invita al respeto. y también reflexionamos sobre el estilo de vida que llevamos: ¿Estamos expuestos a demasiados estímulos? ¿Nos falta espacio de calma? ¿Mantenemos relaciones que nos desgastan? Son preguntas que pueden ayudarnos a todos, tengamos o no este rasgo, porque nos invitan a revisar cómo nos cuidamos y cómo nos relacionamos con nuestro entorno. Próximo Taller Presencial en Barcelona Se acerca el próximo taller, dirigido tanto a personas con Alta Sensibilidad como a personas interesadas en conocer mejor este rasgo, será presencial en Barcelona. En un espacio íntimo, reflexivo y práctico, trabajaremos para entender mejor cómo afecta la alta sensibilidad a las dinámicas familiares y cómo podemos mejorarlas. Además, puedes venir acompañado de un familiar, ya que hablaremos de vínculos, comprensión mutua y formas de convivir desde el respeto y la sensibilidad. 📍 Taller PAS – Sábado 21 de febrero en Barcelona (de 10 a 12:30 h) 📍 Lugar: Carrer de la Gleva, 3 – Barcelona (cerca de Plaça Molina) 🕓 Plazas muy limitadas – Inscripciones abiertas en el siguiente enlace: TALLER PAS Gracias por estar aquí y por querer mirar el mundo con más empatía, información y conciencia.
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