El ciclo de la vida a través de las emociones

- Psicología, Reflexiones, ideas y obsesiones varias - 

Tips para ayudar al niño o niña con alta sensibilidad (NAS)





Ahora ya sabes que tienes un niño o una niña con alta sensibilidad ... y la pregunta que siempre nos hacemos como padres es "¿qué puedo hacer para ayudarle?" 

 


Aquí tienes algunas ideas que pueden ser de utilidad a la hora de educar a un niño con alta sensibilidad, pautas para los padres o educadores de los NAS:




Hazte consciente de los estímulos que le saturan

Si observas bien sus reacciones verás que hay ciertos estímulos (situaciones, sonidos, personas o juegos, por ejemplo) que rápidamente hiperactivan a tu NAS y le notas demasiado excitado, con reacciones exageradas y poco controladas. Estos son los estímulos que deberías tratar de regular y, si puedes, evitar para tu hijo, ya que llegar a saturarse es una condición difícil de manejar para una persona con alta sensibilidad. 




Busca darle momentos de calma durante su día

Le irá muy bien tener espacios tranquilos durante el día para poder reflexionar sobre lo que se le ocurra, o poder desconectar de los estímulos que le hiperactivan durante la jornada. Si le enseñas a buscar y valorar estos momentos es más probable que crezca sabiendo hacerlo por sí mismo después como adulto. 





Enséñale a pedir descansos o paradas durante las actividades

No hay que forzarse a la hora de hacer las actividades del día a día; recuérdale que si necesita parar o descansar en cualquier momento puede pedirlo. De esta manera también le enseñarás a identificar sus propias necesidades y a darles la importancia que tienen, ya que a veces el exceso de empatía puede hacer que un NAS se fuerce a seguir con actividades que no le apetecen o con un ritmo más alto que el que le va bien sólo para complacer al otro.





Aprende a reconocer tus emociones y enseña a

identificar las suyas

Una de las tareas más importantes que puedes hacer con tu NAS es la de la gestión emocional. He hablado de ello en varias ocasiones, pero te recuerdo que la gestión emocional es la clave para obtener el bienestar personal. 





Sé un modelo de regulación emocional

Como adulto, eres el modelo para tu hijo o hija con alta sensibilidad. Si tú sabes regularse emocionalmente, si aceptas tus emociones y no las conviertes en un problema para ti, tu hijo aprenderá el valor y la utilidad de saber regularse emocionalmente y no dejarse llevar por los impulsos o las emociones del momento. 




Respeta sus horarios de descanso nocturno y reduce el consumo de azúcares en su alimentación

Es importante que le enseñes a cuidar su alimentación (los azúcares proporcionan exceso de energía y activación, lo que tu NAS no necesita porque ya lo tiene por su manera de ser) y mantener las rutinas y las horas de sueño regularmente. No cuidar estos aspectos de su salud puede hacer que se sienta desorientado o emocionalmente inestable.




Dale información sobre los cambios en su rutina y cuéntale lo que vendrá a continuación

Necesita la seguridad de saber qué vendrá a continuación y de conocer los cambios de planes con toda la antelación que sea posible. Todo el estrés que se le pueda evitar es bienvenido, ya que por sí solo/a ya tiene tendencia a pensar de más y sufrir por todo lo que pase a su alrededor. 


Tener un niño con alta sensibilidad es un regalo de la vida, es como tener una flor preciosa que necesita unos cuidados muy específicos. Si le proporcionas estos cuidados, será la flor más bonita del jardín.



Si quieres aprender como ayudar y gestionar las emociones en niños y adolescentes altamente sensibles el próximo dia 13/04/21 realizaré un TALLER ONLINE



link en el siguiente enlace:

Quiero saber más sobre el Taller NAS


Anna Romeu, colegiada nº 11336 del COPC

Presidenta Emergencias del COPC y representante Española en EFPA Crisis & Disaster División

Especializada en Educación Emocional, Terapias y Formaciones



Compartir

Por Anna Romeu Mateu 13 de febrero de 2026
Cada vez hay más personas que descubren que viven con un rasgo de personalidad llamado Alta Sensibilidad . Un rasgo que no es ningún diagnóstico, pero que puede influir profundamente en la forma en que percibimos el mundo, las relaciones e incluso nuestra salud emocional. Una de las primeras cosas que exploramos es lo que llamo “Las cuatro tareas de las personas con Alta Sensibilidad (PAS)”, un recorrido que muchas personas realizan cuando descubren este rasgo: 1. Aceptar el rasgo y obtener toda la información posible sobre él. 2. Reescribir la propia vida desde esta nueva mirada. 3. Adaptar la vida actual a la propia manera de ser, equilibrando necesidades internas con las demandas externas. 4. Buscar conexiones auténticas, crear red con personas afines y sentirse comprendido. Este proceso no solo es útil para quienes tienen este rasgo, sino también para todas las personas que conviven, trabajan o quieren a alguien con Alta Sensibilidad. En uno de los últimos talleres de la Comunidad PAS nos centramos en trabajar especialmente dos aspectos: Cómo nos afectan las etiquetas sociales, tanto si son positivas como negativas. Y cómo encontrar una respuesta clara ante situaciones que nos han herido, sin necesidad de justificar constantemente nuestra forma de ser. Una de las frases que más resonó aquel día fue: “Soy sensible, sí. ¿Y qué?” Una afirmación que rompe estigmas e invita al respeto. y también reflexionamos sobre el estilo de vida que llevamos: ¿Estamos expuestos a demasiados estímulos? ¿Nos falta espacio de calma? ¿Mantenemos relaciones que nos desgastan? Son preguntas que pueden ayudarnos a todos, tengamos o no este rasgo, porque nos invitan a revisar cómo nos cuidamos y cómo nos relacionamos con nuestro entorno. Próximo Taller Presencial en Barcelona Se acerca el próximo taller, dirigido tanto a personas con Alta Sensibilidad como a personas interesadas en conocer mejor este rasgo, será presencial en Barcelona. En un espacio íntimo, reflexivo y práctico, trabajaremos para entender mejor cómo afecta la alta sensibilidad a las dinámicas familiares y cómo podemos mejorarlas. Además, puedes venir acompañado de un familiar, ya que hablaremos de vínculos, comprensión mutua y formas de convivir desde el respeto y la sensibilidad. 📍 Taller PAS – Sábado 21 de febrero en Barcelona (de 10 a 12:30 h) 📍 Lugar: Carrer de la Gleva, 3 – Barcelona (cerca de Plaça Molina) 🕓 Plazas muy limitadas – Inscripciones abiertas en el siguiente enlace: TALLER PAS Gracias por estar aquí y por querer mirar el mundo con más empatía, información y conciencia.
Por Anna Romeu Mateu 23 de enero de 2026
Vivimos en un mundo atravesado por emergencias globales que afectan a muchas personas al mismo tiempo, y eso es innegable. La crisis climática, los conflictos armados, las pandemias o los desastres inesperados ya no son hechos lejanos: entran en nuestros hogares a través de las noticias, las redes sociales e incluso de vivencias directas. En este contexto, cada vez se habla más del trauma colectivo o trauma compartido: un impacto emocional que no afecta solo a individuos de forma aislada, sino que golpea de lleno a comunidades enteras. Este tipo de trauma no implica necesariamente haber vivido el acontecimiento en primera persona. Saber que “eso ha pasado”, identificarse con lo ocurrido, reconocerse en ello o sentir que podría haber sucedido cerca, genera miedo, vulnerabilidad y una sensación de pérdida de seguridad. A nivel de salud mental, esto puede traducirse en ansiedad, tristeza, hipervigilancia, dificultades para dormir o una percepción del futuro marcada por la incertidumbre. La reciente tragedia ocurrida estas Navidades en un local de ocio en Suiza, con la muerte de numerosos jóvenes, es un ejemplo estremecedor. Más allá del dolor de las familias y de la comunidad directamente afectada, muchas otras personas, especialmente jóvenes, pueden experimentar un fuerte impacto emocional: es fácil que se produzca una identificación lógica con las víctimas y que, a partir de este momento, sientan un mayor miedo a salir, se sientan inseguros en ciertos espacios cerrados o experimenten una sensación de injusticia difícil de digerir. Es importante diferenciar entre una reacción emocional normal y un trastorno. Ante hechos de esta magnitud, sentirse conmocionado, triste o inquieto es esperable y saludable. Hablamos de trastorno cuando estas reacciones se intensifican, se cronifican o interfieren de forma significativa en la vida cotidiana : hablamos entonces de una incapacidad para funcionar, de una evitación persistente, de revivir constantemente el suceso o de un profundo malestar emocional sostenido. Reconocer el trauma colectivo no significa patologizar el dolor, sino legitimarlo. Y también es importante recordar que la salud mental no es solo individual: se construye y se repara en comunidad. En un mundo sacudido por grandes emergencias, el cuidado emocional es, cada vez más, una responsabilidad compartida.
Por Anna Romeu Mateu 5 de septiembre de 2025
Microexpresiones
Por Anna Romeu Mateu 11 de agosto de 2025
El cerebro en estado de emergencia
Por Anna Romeu Mateu 25 de julio de 2025
Autocuidado
Por Anna Romeu Mateu 4 de julio de 2025
El tiempo y las emociones
Por Anna Romeu Mateu 24 de abril de 2025
Resiliencia
Por Anna Romeu Mateu 1 de abril de 2025
Mindfulness está de moda
Por Anna Romeu Mateu 25 de julio de 2024
Ambición tranquila
Por Anna Romeu Mateu 5 de julio de 2024
La satisfacción en pareja

ENTRADAS  RECIENTES

Por Anna Romeu Mateu 13 de febrero de 2026
Cada vez hay más personas que descubren que viven con un rasgo de personalidad llamado Alta Sensibilidad . Un rasgo que no es ningún diagnóstico, pero que puede influir profundamente en la forma en que percibimos el mundo, las relaciones e incluso nuestra salud emocional. Una de las primeras cosas que exploramos es lo que llamo “Las cuatro tareas de las personas con Alta Sensibilidad (PAS)”, un recorrido que muchas personas realizan cuando descubren este rasgo: 1. Aceptar el rasgo y obtener toda la información posible sobre él. 2. Reescribir la propia vida desde esta nueva mirada. 3. Adaptar la vida actual a la propia manera de ser, equilibrando necesidades internas con las demandas externas. 4. Buscar conexiones auténticas, crear red con personas afines y sentirse comprendido. Este proceso no solo es útil para quienes tienen este rasgo, sino también para todas las personas que conviven, trabajan o quieren a alguien con Alta Sensibilidad. En uno de los últimos talleres de la Comunidad PAS nos centramos en trabajar especialmente dos aspectos: Cómo nos afectan las etiquetas sociales, tanto si son positivas como negativas. Y cómo encontrar una respuesta clara ante situaciones que nos han herido, sin necesidad de justificar constantemente nuestra forma de ser. Una de las frases que más resonó aquel día fue: “Soy sensible, sí. ¿Y qué?” Una afirmación que rompe estigmas e invita al respeto. y también reflexionamos sobre el estilo de vida que llevamos: ¿Estamos expuestos a demasiados estímulos? ¿Nos falta espacio de calma? ¿Mantenemos relaciones que nos desgastan? Son preguntas que pueden ayudarnos a todos, tengamos o no este rasgo, porque nos invitan a revisar cómo nos cuidamos y cómo nos relacionamos con nuestro entorno. Próximo Taller Presencial en Barcelona Se acerca el próximo taller, dirigido tanto a personas con Alta Sensibilidad como a personas interesadas en conocer mejor este rasgo, será presencial en Barcelona. En un espacio íntimo, reflexivo y práctico, trabajaremos para entender mejor cómo afecta la alta sensibilidad a las dinámicas familiares y cómo podemos mejorarlas. Además, puedes venir acompañado de un familiar, ya que hablaremos de vínculos, comprensión mutua y formas de convivir desde el respeto y la sensibilidad. 📍 Taller PAS – Sábado 21 de febrero en Barcelona (de 10 a 12:30 h) 📍 Lugar: Carrer de la Gleva, 3 – Barcelona (cerca de Plaça Molina) 🕓 Plazas muy limitadas – Inscripciones abiertas en el siguiente enlace: TALLER PAS Gracias por estar aquí y por querer mirar el mundo con más empatía, información y conciencia.
Por Anna Romeu Mateu 23 de enero de 2026
Vivimos en un mundo atravesado por emergencias globales que afectan a muchas personas al mismo tiempo, y eso es innegable. La crisis climática, los conflictos armados, las pandemias o los desastres inesperados ya no son hechos lejanos: entran en nuestros hogares a través de las noticias, las redes sociales e incluso de vivencias directas. En este contexto, cada vez se habla más del trauma colectivo o trauma compartido: un impacto emocional que no afecta solo a individuos de forma aislada, sino que golpea de lleno a comunidades enteras. Este tipo de trauma no implica necesariamente haber vivido el acontecimiento en primera persona. Saber que “eso ha pasado”, identificarse con lo ocurrido, reconocerse en ello o sentir que podría haber sucedido cerca, genera miedo, vulnerabilidad y una sensación de pérdida de seguridad. A nivel de salud mental, esto puede traducirse en ansiedad, tristeza, hipervigilancia, dificultades para dormir o una percepción del futuro marcada por la incertidumbre. La reciente tragedia ocurrida estas Navidades en un local de ocio en Suiza, con la muerte de numerosos jóvenes, es un ejemplo estremecedor. Más allá del dolor de las familias y de la comunidad directamente afectada, muchas otras personas, especialmente jóvenes, pueden experimentar un fuerte impacto emocional: es fácil que se produzca una identificación lógica con las víctimas y que, a partir de este momento, sientan un mayor miedo a salir, se sientan inseguros en ciertos espacios cerrados o experimenten una sensación de injusticia difícil de digerir. Es importante diferenciar entre una reacción emocional normal y un trastorno. Ante hechos de esta magnitud, sentirse conmocionado, triste o inquieto es esperable y saludable. Hablamos de trastorno cuando estas reacciones se intensifican, se cronifican o interfieren de forma significativa en la vida cotidiana : hablamos entonces de una incapacidad para funcionar, de una evitación persistente, de revivir constantemente el suceso o de un profundo malestar emocional sostenido. Reconocer el trauma colectivo no significa patologizar el dolor, sino legitimarlo. Y también es importante recordar que la salud mental no es solo individual: se construye y se repara en comunidad. En un mundo sacudido por grandes emergencias, el cuidado emocional es, cada vez más, una responsabilidad compartida.
Por Anna Romeu Mateu 5 de septiembre de 2025
Microexpresiones
Por Anna Romeu Mateu 11 de agosto de 2025
El cerebro en estado de emergencia
Por Anna Romeu Mateu 25 de julio de 2025
Autocuidado
Por Anna Romeu Mateu 4 de julio de 2025
El tiempo y las emociones
Por Anna Romeu Mateu 24 de abril de 2025
Resiliencia
Por Anna Romeu Mateu 1 de abril de 2025
Mindfulness está de moda
Por Anna Romeu Mateu 25 de julio de 2024
Ambición tranquila
Por Anna Romeu Mateu 5 de julio de 2024
La satisfacción en pareja
Mostrar más