El ciclo de la vida a través de las emociones

- Psicología, Reflexiones, ideas y obsesiones varias - 

Manual para relacionarse con una PAS cuando tú no lo eres


Hemos hablado largo y tendido sobre la alta sensibilidad, sobre cómo nos relacionamos las personas con este rasgo de personalidad, qué necesitamos, qué nos va bien y qué no, etc. Pero las PAS vivimos en un mundo donde la mayoría de las personas no tienen alta sensibilidad sino una sensibilidad normal, nos relacionamos constantemente con los demás y nos quejamos pensando que las personas con sensibilidad normal nos pueden entender y pueden ver el mundo como lo hacemos nosotros. La realidad está muy lejos de esta afirmación.


Creo que para una persona con una sensibilidad normal debe ser muy difícil relacionarse con una persona con alta sensibilidad, y que de aquí vienen muchos malentendidos e incluso discusiones importantes.


No podemos pretender que una persona que tiene una sensibilidad normal pueda entender, adivinar o prever qué pensará o sentirá una PAS y, por tanto, lo más fácil es que haya dificultades en esta relación.


Y no estoy hablando sólo de parejas, que también, sino de relaciones de amistad o incluso relaciones laborales.


Estamos condenados a entendernos, los PAS y las personas con sensibilidad normal, porque compartimos espacios y vivencias, porque convivimos en un mismo mundo.


Por este motivo, he pensado que si eres una persona con sensibilidad normal y tienes que relacionarte con una PAS de alguna manera, te podrían ir bien los siguientes consejos:


1 . Infórmate sobre el rasgo PAS


Cuanto más sepas sobre su rasgo, mejor podrás entenderla y, por tanto, relacionarse te con ella.


2. Observa la persona con alta sensibilidad que tengas cerca y aprende a detectar cuando "algo no va bien"


Aunque muchas veces nos cueste reconocerlo en nosotros mismos, las PAS solemos expresar de forma no verbal, mediante gestos de la cara, posturas o incluso a través de malestares físicos, que algo no va bien y no estamos cómodos en una situación concreta. Si puedes aprender a detectarlo, facilitarás mucho la vida en la PAS que tienes cerca.


3. Habla con ella, pregúntale todo lo que no entiendas 


Como no puedes sentir las cosas como lo hace una PAS, es bueno que te dejes llevar por la curiosidad y le preguntes todo lo que necesites saber de la persona con alta sensibilidad que tienes delante. De esta manera también lo estarás ayudando a entenderse a sí misma y podrás tener una intimidad con ella que hasta el momento quizás no habías podido tener. La curiosidad sincera le ayudará a abrirse a ti, el sentirse juzgada y la negación la bloquearán.


4. No ridiculices ni desprecies sus reacciones


Por mucho que a ti te parezca que está exagerando y que las cosas que has hecho o has dicho o han estado pasando para ti no son tan importantes, quizá para la persona PAS han sido muy impactantes. No puede evitarlo, lo ha vivido así y lo interpreta en consecuencia. Por mucho que tú le niegues su realidad, ella seguirá sintiendo lo mismo.



5. Dale el tiempo que necesite para poder confiar en ti


La mayoría de las PAS son introvertidas y tienen una gran necesidad de protegerse. Esto es porque se sienten vulnerables y se sienten fácilmente heridas, por lo tanto se toman su tiempo para confiar en alguien. 

 

6. Respeta su velocidad, dale tiempo 


Las personas con alta sensibilidad necesitan pensar mucho las cosas en comparación con las personas con sensibilidad normal. Tienen muchos más elementos para procesar debido a su funcionamiento neuronal y por ello suelen necesitar más tiempo para reaccionar a las cosas que pasan, se pueden bloquear con más facilidad y pueden tardar más que el resto a tomar ciertas decisiones.



7. Respeta su tiempo de estar con ella misma


Cuando una PAS está sobreactivada necesita tiempo para desconectar y volver a su equilibrio inicial. Esto sucede con más rapidez y facilidad cuando está sola y no tiene otra estimulación que la que viene de dentro de ella misma.


8. Si Déjate llevar por su sensibilidad y aprovecha las experiencias positivas que quiere compartir contigo


Seguramente habrá detalles que una PAS te mostrará del mundo que te rodea que tú raramente te has parado a pensar. Disfruta de lo que te hará sentir, mira tu alrededor a través de sus ojos cuando puedas y verás como te reconforta.



9. Ayúdala a "tener los pies en el suelo" en los momentos de drama


El gran problema de las PAS es que cuando algo les afecta negativamente eso se convierte en un drama terrible, del que muchas veces no es fácil salir. Ayúdala con tu respeto, tu presencia y apoyo, dándole el tiempo y espacio que necesite para que se le pase y no le compliques la situación.




Como ves, hay mucho que decir sobre los mitos que hemos ido construyendo alrededor del mundo de la pareja. Seguiremos, pero mientras tanto…


Te invito a ver la entrevista que hay a continuación para saber más sobre Personas Altamente Sensibles 




Si aceptas tus emociones, cambias tu vida.



Anna Romeu, colegiada nº 11336 del COPC

Presidenta Emergencias del COPC y representante Española en EFPA Crisis & Disaster División

Especializada en Educación Emocional, Terapias y Formaciones



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Por Anna Romeu Mateu 13 de febrero de 2026
Cada vez hay más personas que descubren que viven con un rasgo de personalidad llamado Alta Sensibilidad . Un rasgo que no es ningún diagnóstico, pero que puede influir profundamente en la forma en que percibimos el mundo, las relaciones e incluso nuestra salud emocional. Una de las primeras cosas que exploramos es lo que llamo “Las cuatro tareas de las personas con Alta Sensibilidad (PAS)”, un recorrido que muchas personas realizan cuando descubren este rasgo: 1. Aceptar el rasgo y obtener toda la información posible sobre él. 2. Reescribir la propia vida desde esta nueva mirada. 3. Adaptar la vida actual a la propia manera de ser, equilibrando necesidades internas con las demandas externas. 4. Buscar conexiones auténticas, crear red con personas afines y sentirse comprendido. Este proceso no solo es útil para quienes tienen este rasgo, sino también para todas las personas que conviven, trabajan o quieren a alguien con Alta Sensibilidad. En uno de los últimos talleres de la Comunidad PAS nos centramos en trabajar especialmente dos aspectos: Cómo nos afectan las etiquetas sociales, tanto si son positivas como negativas. Y cómo encontrar una respuesta clara ante situaciones que nos han herido, sin necesidad de justificar constantemente nuestra forma de ser. Una de las frases que más resonó aquel día fue: “Soy sensible, sí. ¿Y qué?” Una afirmación que rompe estigmas e invita al respeto. y también reflexionamos sobre el estilo de vida que llevamos: ¿Estamos expuestos a demasiados estímulos? ¿Nos falta espacio de calma? ¿Mantenemos relaciones que nos desgastan? Son preguntas que pueden ayudarnos a todos, tengamos o no este rasgo, porque nos invitan a revisar cómo nos cuidamos y cómo nos relacionamos con nuestro entorno. Próximo Taller Presencial en Barcelona Se acerca el próximo taller, dirigido tanto a personas con Alta Sensibilidad como a personas interesadas en conocer mejor este rasgo, será presencial en Barcelona. En un espacio íntimo, reflexivo y práctico, trabajaremos para entender mejor cómo afecta la alta sensibilidad a las dinámicas familiares y cómo podemos mejorarlas. Además, puedes venir acompañado de un familiar, ya que hablaremos de vínculos, comprensión mutua y formas de convivir desde el respeto y la sensibilidad. 📍 Taller PAS – Sábado 21 de febrero en Barcelona (de 10 a 12:30 h) 📍 Lugar: Carrer de la Gleva, 3 – Barcelona (cerca de Plaça Molina) 🕓 Plazas muy limitadas – Inscripciones abiertas en el siguiente enlace: TALLER PAS Gracias por estar aquí y por querer mirar el mundo con más empatía, información y conciencia.
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Vivimos en un mundo atravesado por emergencias globales que afectan a muchas personas al mismo tiempo, y eso es innegable. La crisis climática, los conflictos armados, las pandemias o los desastres inesperados ya no son hechos lejanos: entran en nuestros hogares a través de las noticias, las redes sociales e incluso de vivencias directas. En este contexto, cada vez se habla más del trauma colectivo o trauma compartido: un impacto emocional que no afecta solo a individuos de forma aislada, sino que golpea de lleno a comunidades enteras. Este tipo de trauma no implica necesariamente haber vivido el acontecimiento en primera persona. Saber que “eso ha pasado”, identificarse con lo ocurrido, reconocerse en ello o sentir que podría haber sucedido cerca, genera miedo, vulnerabilidad y una sensación de pérdida de seguridad. A nivel de salud mental, esto puede traducirse en ansiedad, tristeza, hipervigilancia, dificultades para dormir o una percepción del futuro marcada por la incertidumbre. La reciente tragedia ocurrida estas Navidades en un local de ocio en Suiza, con la muerte de numerosos jóvenes, es un ejemplo estremecedor. Más allá del dolor de las familias y de la comunidad directamente afectada, muchas otras personas, especialmente jóvenes, pueden experimentar un fuerte impacto emocional: es fácil que se produzca una identificación lógica con las víctimas y que, a partir de este momento, sientan un mayor miedo a salir, se sientan inseguros en ciertos espacios cerrados o experimenten una sensación de injusticia difícil de digerir. Es importante diferenciar entre una reacción emocional normal y un trastorno. Ante hechos de esta magnitud, sentirse conmocionado, triste o inquieto es esperable y saludable. Hablamos de trastorno cuando estas reacciones se intensifican, se cronifican o interfieren de forma significativa en la vida cotidiana : hablamos entonces de una incapacidad para funcionar, de una evitación persistente, de revivir constantemente el suceso o de un profundo malestar emocional sostenido. Reconocer el trauma colectivo no significa patologizar el dolor, sino legitimarlo. Y también es importante recordar que la salud mental no es solo individual: se construye y se repara en comunidad. En un mundo sacudido por grandes emergencias, el cuidado emocional es, cada vez más, una responsabilidad compartida.
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